Masaje japonés – El arte del Kobido y el Shiatsu

Mujer disfrutando de beneficios del masaje japonés.

Ya has escuchado sobre estos dos famosos tipos de masaje japonés, especialmente el Shiatsu, que explicamos brevemente en nuestro artículo sobre tipos de masaje relajante.

Cada uno de estos masajes ofrece algo especial a quien lo recibe, el Shiatsu como tratamiento de cuerpo completo y el Kobido como tratamiento facial.

A continuación podrás leer un resumen de la historia, técnicas y efectos positivos de ambos masajes.

Shiatsu: Un masaje japonés antiguo para tu cuerpo

Esta terapia de digitopuntura combina técnicas de otros masajes orientales tradicionales, especialmente los masajes chinos, para combatir desequilibrios de energía corporal (Ki).

La herramienta principal del Shiatsu son los pulgares del terapeuta y, como el masaje tailandés, no usa aceites para los estiramientos, manipulaciones y rotaciones articulares.

Al igual que en el Thai, el paciente cambia entre 4 posturas durante el masaje: Acostado boca arriba, boca abajo, de costado y sentado.

Debes tener en cuenta de que, a pesar de realizarse más con las yemas de los dedos, también se usan palmas, pies, codos y rodillas según las áreas que se estén masajeando.

Esta terapia se desarrolló en Japón en la primera mitad del siglo XX, gracias a la influencia del masaje japonés de la era Edo, el Anma, y algunas prácticas de la medicina occidental.

El Anma funcionaba como un método para diagnósticos médicos precisos que se desarrolló con el estudio de la estructura energética y los puntos de presión.

Por combinar distintos métodos medicinales de varias naturalezas, comprobó su efectividad en el tratamiento global del cuerpo.

Su función para prevención y recuperación del ser físico, mental y espiritual lo volvió en un tratamiento reconocido y exitoso.

Sin embargo, cabe mencionar que existe una versión tradicional y oficial del Shiatsu, pero también hay varios otros tipos desarrollados a partir de sus dos ramas principales.

Mujer recibiendo masaje de cuello, hombros y espalda realizado con presiones de dedos.

Las dos ramas del Shiatsu

La escuela Masunaga – Shiatsu Zen

La corriente más espiritual del Shiatsu toma los principios de energía y meridianos para la presión en los puntos de acupuntura de la medicina tradicional china y el Anma.

Sin embargo, en cuanto a la aplicación, su técnica es intuitiva, sin puntos específicos, lo que terminó por crear sus propias líneas a seguir, conocidas como meridianos Masunaga.

El propósito de Masunaga era armonizar la energía y la meditación en movimiento, además de cultivar la esencia del shoshin o Mente de Principiante, una idea del Budismo Zen. 

Esta depende de la empatía del masajista para alcanzar un estado mental meditativo que permita conectarse y volverse uno con el universo y con quien recibe la terapia.

El método de diagnóstico de este masaje japonés es un estudio de la espalda, especialmente la columna vertebral, para evaluar el estado del paciente.

El tratamiento es menos doloroso, más nutritivo y energéticamente más efectivo si cada mano se mantiene separadas de la otra, pero siempre en contacto con el receptor.

Esto brinda tranquilidad y confort a quien está siendo masajeado, generando confianza mutua durante la sesión.

El Shiatsu Zen llegó a Estados Unidos y Europa durante la década de los 70s. 

Esta escuela del masaje japonés Shiatsu ahora es la más extendida en occidente.

La escuela Manikoshi  – Shiatsu científicamente medicinal

Tokujiro Namikoshi desarrolló esta rama del Shiatsu, que es la única reconocida oficialmente por el Ministerio de Sanidad de Japón desde 1955.

El origen de este masaje japonés parte de la necesidad de Namikoshi de buscar un método para curar la artritis reumatoide de su madre cuando era un niño. 

Descubrió que mediante el contacto, la aplicación de calor y presiones a sus puntos energéticos, sus síntomas y dolores se aliviaban enormemente.

También tomó el masaje Anma y la medicinal occidental como referencia para desarrollar su método de digitopresión, que se enfoca en tratar al cuerpo a nivel muscular y nervioso.

Este método más académico, a diferencia de la rama Zen, estudió la estructura corporal humana según occidente y dejó a un lado el estudio de la energía y el espíritu.

Ahora hay más versiones del Shiatsu que se basan en estas dos técnicas, el Watsu (Shiatsu en Agua), por ejemplo.

Si te interesa saber más de estos otros métodos alternativas del Shiatsu, haz click aquí.

Efectos del masaje japonés de cuerpo completo

Estiramientos de columna en Shiatsu.

La efectividad del Shiatsu se debe a que trabaja siempre sobre los puntos de la columna, que se conectan directamente al sistema nervioso central y el periférico.

Al tratar tus desequilibrios estructurales, tu cuerpo reactiva sus mecanismos de auto curación que toda persona posee desde su nacimiento.

Esto también tiene impacto en tu circulación y sistema linfático, haciendo de la espalda una zona refleja que libera tensiones en todo tu cuerpo.

Como todo masaje, también alivia dolores de espalda, corrige malas posturas, regula la circulación y disminuye los niveles de estrés.

Algunos otros beneficios más específicos del masaje japonés corporal son:

  • Oxigenar los músculos y recuperar su flexibilidad.
  • Mejorar la respiración y aumentar la capacidad pulmonar al masajear la zona del diafragma.
  • Relajar el sistema nervioso y reducir el estado de alerta de tu mente y cuerpo.
  • Fortalecer y regular las funciones metabólicas del cuerpo.
  • Aliviar asmas, cefaleas, lumbalgias, problemas cervicales, insomnios y dolores relacionados con la menstruación.
  • Funciona como tratamiento para embarazadas y de post-parto.
  • Aumentar tu energía y reducir la fatiga.

Kobido: El masaje japonés facial de las emperatrices

Esta técnica de masaje japonés también mezcla técnicas, incorporando aspectos del Shiatsu, el Anma y la utilización de puntos de acupresión de la medicina china.

Por ser terapia manual, alterna percusiones y amasamientos rápidos y lentos realizados con las manos.

Su propósito es tonificar 16 músculos faciales y 24 puntos entre el cuello y el rostro, así como los hombros y la parte superior del pecho.

Las velocidades lentas funcionan para drenar toxinas y las rápidas para conseguir el efecto de Lifting facial por el que el masaje Kobido es tan famoso.

El estiramiento de la piel y las rotaciones que la empujan, con los músculos, hacia arriba son las que más ayudan a reafirmar el rostro y redefinir el óvalo de la cara.

Facial japonés antiarrugas para rejuvenecimiento del rostro.

Su precisión e intensidad gentil trabajan tanto superficialmente (movimientos rápidos) como profundamente (movimientos lentos).

Y no hay que olvidar que tiene efectos positivos adicionales en el resto de tu cuerpo, ya que el rostro es una zona refleja.

Este masaje japonés también trabaja sobre el cráneo y la mandíbula, activa y estimula las terminaciones nerviosas del rostro para aliviar tensiones y rejuvenecer tu cara.

El Kobido se divide en varias fases que se suelen aplicar progresivamente a lo largo de una sesión para alcanzar todos sus beneficios.

Las cuatro etapas del facial japonés Kobido

1. Limpieza y relajación

Se comienza con un breve Shiatsu facial suave para preparar el rostro antes de realizar la fase de drenaje con la exfoliación de toxinas superficiales en la piel.

En ciertas ocasiones, se envuelve el rostro con una toalla caliente mientras se masajea el cuello y/o la zona cervical para liberar tensiones y mover tu sangre hacia la cabeza.

2. Estiramiento e iluminación

En esta fase, se utilizan productos, como aceites, para generar mayor fricción con deslizamientos algo más enérgicos y rápidos para aliviar tensiones y recuperar el brillo.

3. Lifting japonés

La velocidad de los movimientos se aumenta sin producir dolor alguno, para ayudar a oxigenar la piel y suavizarla, reparando daños y desmarcando surcos del rostro.

4. Equilibrio antiestrés

Aquí se regresa al Shiatsu, para presionar en los puntos de acupuntura que ayudan a combatir el estrés y aliviar otras dolencias, haciendo uso de las zonas reflejas en la cara.

Esto permite reequilibrar los órganos internos y la energía corporal para alcanzar el bienestar interno completo del paciente.

Usos y beneficios del masaje japonés facial

Los efectos positivos del Kobido para tu salud y belleza son los mismos que te brinda el masaje facial Thai.

La única diferencia entre ambos es cómo se estira la piel y que, en el Kobido, se aplican productos para ayudar a la iluminación del rostro.

Los efectos de este masaje japonés se notan desde la primera sesión, pero son acumulativos y se potencian a medio y largo plazo.

Esto quiere decir que los masajes de mantenimiento son muy recomendados, para que tu rostro y cuerpo no pierdan los beneficios recibidos por este tratamiento.

  • Promueve la producción de colágeno y elastina, que mantienen la elasticidad y juventud de tu rostro.
  • Combate la flacidez de la piel, reduce las bolsas debajo de los ojos y alisa arrugas.
  • Estimula el metabolismo celular, haciendo que la piel se renueve más rápidamente.
  • Mantiene la humedad e hidratación de la piel, favoreciendo su nutrición.
  • Desdibuja las líneas de expresión.
  • Reduce el bruxismo, manchas o cicatrices, dolores de cabeza y algunos malestares oculares.
Mujer recibiendo masaje japonés facial suave y antiestrés.

¿Cuáles son algunos tipos de masaje japonés?

Debido al alto intercambio cultural en Asia, solo en Japón existen muchos tipos de masajes, pero los dos más conocidos internacionalmente son el Shiatsu Zen, un masaje corporal, y el Kobido, un masaje facial.

¿Qué es el masaje japonés Shiatsu Zen?

Este tipo de masaje Shiatsu es el más popular y espiritual de todas sus versiones. Su propósito es diagnosticar enfermedades y curarlas utilizando conocimientos de digitopuntura, guiándose en meridianos de energía delineados específicamente para esta terapia.

¿Cuáles son los beneficios del Shiatsu?

Oxigenar los músculos y recuperar su flexibilidad.
Mejorar la respiración y aumentar la capacidad pulmonar al masajear la zona del diafragma.
Relaja el sistema nervioso y reduce el estado de alerta de tu mente y cuerpo.
Fortalece y regula las funciones metabólicas del cuerpo.
Alivia asmas, cefaleas, lumbalgias, problemas cervicales, insomnios y dolores relacionados con la menstruación.
Funciona como tratamiento para embarazadas y de post-parto.

¿Qué es el masaje japonés facial Kobido?

Este masaje manual incorpora aspectos del Shiatsu, alternando percusiones y amasamientos rápidos y lentos con las manos para tonificar 16 músculos faciales y 24 puntos entre el cuello y el rostro, así como los hombros y la parte superior del pecho.

¿Cuáles son los beneficios del masaje japonés facial?

Promover la producción de colágeno y elastina que mantiene la elasticidad y juventud de tu cara.
Combatir la flacidez de la piel, reduciendo las bolsas debajo de los ojos y alisando arrugas.
Estimular el metabolismo celular, haciendo que la piel se renueve más rápidamente.
Mantener la humedad e hidratación de la piel, favoreciendo su nutrición.
Desdibujar las líneas de expresión.
Reducir el bruxismo, manchas o cicatrices, dolores de cabeza y algunos malestares oculares.

Conclusión

En fin, habrás notado que el Shiatsu y el Kobido son muy similares a los masajes tailandeses en cuanto a sus orígenes, técnicas y beneficios.

Esencialmente, el Shiatsu se diferencia más por la ausencia del yoga, y tanto el Shiatsu y el Kobido tienen influencia occidental y pincha la piel y aplican aceites para estirar la piel.

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